Al sur de álava, entre la Sierra de Cantabria y el río Ebro, se extienden 12.000 Has. De viñedos en un suelo calcáreo y arcilloso entre los 1.200 y los 400 m. en una zona con una temperatura media anual entre 12º y 13º y un índice de lluvias de 500 l./m2.
Con esos datos los caldos que nacen de esta tierra son el resultado de un fruto muy especial. La Sierra de Cantabria protege a Rioja Alavesa de las influencias cantábricas y de su normales friós y húmedos vientos. La orientación sur de los viuñedos, los convierte en secos y cálidos permitiendo que la cepa aproveche mejor el calor que le llega.
El primer factor de Calidad de Rioja-Alavesa, ya a la vez la base sobre la que se asientan sus viñas, es la tierra arcillo-calcárea.
Este excenlente suelo presenta unas características idóneas para el cultivo de la vid. A ello se une la situación privilegiada de nuestros terrenos ubicados en la ladera sur de la Cordillera Cantábrica, a una altitud entre 400m y 700m de altitud.
Todo ello da como resultado vinos de máxima Calidad, de cuerpo redondo, aroma delicado y paladar exquisito.
Rioja Alavesa se beneficia de un microclima peculiar y especialmente favorable para el cultivo de la vid. Viene determinado por un régimen de vientos favorables, una inmejorable orientación de los viñedos y una peculiar altura de sus suelos.
Este microclima influye a la Calidad de nuestros Vinos a lo largo de todo el año.
Así durante los meses de invierno, los vientos fríos del norte son suavizados por nuestra situación en la ladera sur de la Sierra de Cantabria.